Libertadores en Madrid es un ‘hecho excepcional’

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Buenos Aires, Argentina.- El presidente de la FIFA Gianni Infantino advirtió que la frustrada final de la Copa Libertadores entre River Plate y Boca Juniors en Argentina debe marcar un “antes y un después” para el fútbol sudamericano pero descartó que los hechos de violencia puedan afectar la aspiración del país de organizar el Mundial 2030 junto a sus vecinos Uruguay y Paraguay.

En una conferencia de prensa el sábado en el marco de la Cumbre del G20 en Buenos Aires, a la que asistió como invitado, Infantino también respaldó la decisión de la Conmebol de jugar el partido en Madrid el 9 de diciembre. El dirigente aclaró que es un hecho “excepcional”, descartando así la posibilidad que certámenes continentales puedan definirse en otras regiones.

“Me salí muy triste”, admitió Infantino sobre su experiencia el último fin de semana cuando la final de la Libertadores entre los dos gigantes del fútbol argentino se suspendió a causa del ataque que sufrió el autobús que trasladaba al plantel de Boca por parte de hinchas locales que le arrojaron piedras, botellas y palos a pocas cuadras del estadio Monumental.

“Lo que ocurrió no tiene excusa. Es un partido de fútbol, no una guerra, una batalla”, insistió el directivo. “Esperemos que este partido marque un antes y un después para el fútbol sudamericano”.

Al menos seis jugadores de Boca resultaron con heridas cortantes o fueron afectados al rociarse gas lacrimógeno durante los incidentes.

La Conmebol admitió que no estaban dadas las condiciones para jugar el encuentro en Buenos Aires y mudó la final del torneo regional a la capital española.

Ambos clubes, sin embargo, se mantienen en desacuerdo a que se juegue en Madrid.

River presentó este sábado una queja formal contra la decisión de la Conmebol y advirtió en un comunicado que se reserva del derecho de tomar “acciones” en defensa de sus intereses si no prospera su apelación.

“Es incomprensible que el clásico más importante del fútbol argentino no pueda desarrollarse con normalidad en el mismo país que en los días que corren se desarrolla un G20”, dijo River en su comunicado.

Infantino dijo que desconocía el pronunciamiento de River, pero en tono de advertencia consideró que “el fútbol siempre se debe jugar”.

Boca, por su parte, quiere llevar hasta las últimas instancias de apelación su pedido de que River sea descalifique y que se le declare campeón por la violencia.

“FIFA ha aprobado esta decisión”, afirmó Infantino sobre jugar en Madrid.

“Sabemos de la rivalidad, lo que ha ocurrido. La Conmebol no creyó correcto jugarlo aquí. Esta es una situación excepcional”, enfatizó el suizo cuando se le preguntó si esta decisión puede llevar a que otras confederaciones disputen sus finales continentales a nivel clubes en otras latitudes.

Consultado sobre si lo sucedido podría afectar la postulación tripartita de Argentina, Paraguay y Uruguay a organizar el Mundial de 2030, Infantino aseveró que “esta es una decisión que se tomará recién en cuatro años. Hay mucho tiempo para analizar. No fue el único partido en el mundo que no se puede jugar. La violencia en el fútbol todavía no se puede erradicar”.

El presidente del gobierno español Pedro Sánchez, quien participa en el encuentro del G20, dijo que para España “es un honor” recibir el partido.

“Vamos a desplegar todo el aparato de seguridad como siempre se ha hecho para grandes acontecimientos deportivos para que los únicos protagonistas sean el fútbol y los futbolistas”, añadió.

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