Resurge Monte Caldera en México

Por: Javier Gòmez Trejo “Jabato”

Se diò la corrida No. 18 de la Plaza Mèxico, con lo que se ha dado en llamar “el cerrojazo”. Participaron tres matadores de toros honestos, muy profesionales y con hechuras de toreros grandes. Los tres actuaron con valentía y entrega, no hay nada que reprocharles. Monte Caldera, una ganadería que muy poca gente conocía antes de èsta corrida, quizá porque cambiò de nombre ò quièn sabe porquè. Lo cierto es que presentò ganado con edad, peso y trapìo, aunque los tres primeros de la lidia ordinaria con algunos kilos de màs, lo que restò sus facultades físicas, èsto aunado a la altura de la Cd. de Mèxico, que es negativa para el desempeño de los bureles.

Nada que reclamarles tanto a los toreros como a la ganadería. Cumplieron y bien. El problema, que fuè la tònica durante toda èsta temporada 2014-2015 fuè el desatino de la empresa para presentar carteles rematados en cuanto a la combinación de matadores y la elección del ganado a presentar. Monte Caldera dejó ver que tiene buena simiente y que sus dueños se han preocupado por cuidar los empadres y guiar correctamente las riatas de donde derivan los animales que presentaron. Vì algunos toros con exceso de grasa y a otros con carnes flojas, lo que me indica que tal vez los terrenos de èsta ganadería no son muy amplios ò que sus toros no tienen mucha movilidad en la dehesa. Tal vez el problema sea la alimentación, ya que cuando se están preparando algunos toros para ser lidiados, se debe buscar que se alimenten principalmente a base de proteínas para marcar su musculatura y dejar èsta lo màs magra posible, asì como darles espacio para que caminen y troten. Este cartel se armò al vapor y no diò tiempo para nada de èsto, dejando ver que no hay la visión correcta para decidir las ganaderìas a contratar, y no hay la capacidad para prever eventualidades como la que se presentò con èsta corrida, en las que cuatro ò cinco días antes se cambia la ganadería y el cartel y se andaba buscando a quienes poner a sacar el compromiso de èste Domingo.

La chispa de la tarde la pusieron Josè Luis Angelino y El Chihuahua cuando se invitaron mutuamente a banderillar sus respectivos toros, convirtiéndose el asunto en una rivalidad de cualidades artísticas y físico-atlèticas. Hubo un momento en que parecía que iba a haber bronca entre ellos, todo porque Angelino le entregò las banderillas al Chihuahua por la espalda, lo que no agradò al torero norteño. Los toreros generalmente rivalizan en lo que a cualidades se refiere y algunas veces llegan a los insultos, las descalificaciones y eventualmente a agredirse físicamente. La cosa no pasò a mayores y solamente fuè un ingrediente màs en èsta tarde en que no hubieron triunfadores, es decir, la corrida de “triunfadores” terminò sin triunfadores.

Josè Luis Angelino tuvo materia prima en su segundo toro, pero no supo aprovecharlo, y por ahì hubo otro toro (el quinto de la tarde, que parecía tener visos de triunfo para su matador, pero Josè Mauricio tampoco supo què hacer con èl. El Chihuahua lució en banderillas con sus dos toros y tenía buen colaborador en el primero de su lote, pero se lo acabaron en la pica y banderillas. El toro de regalo, séptimo de la tarde fuè infumable, no tuvo presencia, no tuvo capacidades físicas, sin cara, con cornamenta poco desarrollada y sin clase para embestir, tirando derrotes peligrosos para el torero. Josè Mauricio hizo lo que pudo, algunos doblones y toreo por la cara del toro a destiempo, dos o tres pases que calaron en el tendido y nada màs. Pinchò dos veces y descabellò, lo que no agradò nada al público asistente. Colofòn ad hoc para una temporada sin grandes cosas para agradar al público.

Quiero poner el dedo en la llaga, si mis lectores me lo permiten. Hubieron tres indultos a lo largo de la temporada y los indultos se consideran triunfo total de la fiesta brava, el ganadero triunfa por haber presentado a un toro de grandes cualidades, el toro triunfa por lo que trae en las espaldas y el torero triunfa por entender al animal que le toca, torearlo bien y hacer lucir a la fiesta brava en su máxima expresión. Porquè no estuvieron Juan Josè Padilla, Sebastiàn Castella y Sergio Flores en èsta corrida? Porquè no se presentaron toros de las tres ganaderìas triunfadoras?

Yo hubiera presentado, en una sola corrida, a los tres toreros que actuaron hoy, a Padilla, a Castella y a Flores, en una corrida de triunfadores y yendo de por medio algún trofeo, como cuando antes se peleaba por la oreja ò el estoque de oro. De igual manera, pudimos haber tenido toros de las tres ganadería triunfadoras y que recibieron los honores del indulto de uno de sus toros, en combinación con otros tres toros de ganadería de prestigio. De igual manera podría haber algún premio en disputa, por ejemplo, el hierro de oro. Esta corrida sì hubiera despertado el interés del público conocedor y se hubiera reflejado en las taquillas y en los tendidos.

La empresa habla mucho de dar espectáculo, pero a veces se preocupa porque en el paseíllo estèn figuras nacionales y extranjeras, aunque a la hora de torear no hagan nada. No hay actitud empresarial adecuada para manejar los desplantes de vedettes de algunos espadas y no hay actitud visionaria para poner a torear en la Mèxico a gente que sì lo merece. Por ejemplo, si el empresario sabìa que Talavante venìa lastimado de una mano en la penúltima corrida del serial, lo debió haber cambiado como cuando se cambian toros lesionados. Si Castella llega a la plaza veinte minutos tarde y retrasa el inicio de la corrida de aniversario, se hace el paseíllo sin èl y se amonesta y se multa al torero, sea quien sea. Si Morante torea dos ò tres tardes en la Mèxico y no hace nada, se le amonesta y se le sanciona administrativamente. Si alguna

ganadería, la que sea, no trae ganado de buena presencia, se le amonesta y se le sanciona. Yo sè que los ganaderos dan su mejor esfuerzo, pero los toros no tienen palabra de honor, los toreros sì deberían tenerla y se les debe exigir que la hagan valer y que se manifiesten como personajes dignos de partir plaza en el coso màs grande del mundo y el segundo de importancia a nivel mundial.

Las cosas se han hecho al revés, se presenta algún torero “emergente” en la plaza Mèxico y se busca que haga algo que llame la atención del público y de los empresarios para que lo contraten en las plazas de provincia. La condición real debería ser que los toreros se fogueen en plazas pequeñas y medianas y cuando tengan el empaque y la madurez suficientes para estar en la Mèxico, vengan a demostrar lo que han aprendido y a justificar su contratación. Si la Mèxico es la catedral del toreo, se debe exigir que vengan a torear obispos y cardenales, no diáconos y seminaristas.

La noticia buena es que las cosas se pueden componer, existen todos los elementos para ello. Tenemos muchas ganaderìas en Mèxico y todas ellas están luchando por hacerse de un prestigio ò de conservarlo. Los toreros Mexicanos son buenos y tenemos una baraja muy amplia, de ahì que no haya la necesidad de apuntalar las corridas de la llamada Temporada Grande con extranjeros que vienen a cambiarnos oro por espejitos. Vean la actitud que han asumido Josè Tomàs, Morante, Juli, Pablo Hermoso, Castella y otros, al grado que se dan el lujo de desdeñar una corrida días antes de la misma. No se vale, el público merece seriedad y respeto, y pagan sus localidades para asistir al espectáculo que es su pasión, algunos realizando esfuerzos económicos muy loables, epopèyicos, diría yo.

Las empresas de algunas plazas de provincia no se tientan el bolsillo para presentar buenos carteles y contratar ganadería que garanticen espectáculo, tenemos el ejemplo de Juriquilla, San Marcos, Pachuca, Morelia, Tlaxcala y otros, donde no se escatima dinero ni esfuerzo para enaltecer la fiesta brava. La respuesta del público no se hace esperar y se refleja en los tendidos. Ademàs hay un sector de gente aficionada a la fiesta brava que apenas està empezando a ver corridas de toros, y se està gestando en ellos la pasión taurina, ellos también merecen que se les cultive su afición de manera correcta y honesta.

La Fiesta Brava en Mèxico tiene gran tradición y vislumbro para ella muchísimos años de vida, ojalà que sean con calidad y con salud, para que siga existiendo con energía y cada vez lata màs fuerte su corazón.

Amigos aficionados, luchemos por lo que merecemos y amemos la Fiesta Brava màs que nunca. Olè.

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