Un fraude llamado “Escuelas formativas”

[colored_box color=”yellow”]Escuelas patito abundan en Morelos[/colored_box]

Por Iván Navarro

Cuernavaca, Morelos.- Santiago y Juan son hermanos, todos los días llegan a casa a eso de las 3 de la tarde de la escuela. Apenas comen algo e inmediatamente salen rumbo al entrenamiento vespertino de la escuela de fútbol “Pumas Morelos” en el llamado par vial de Acapatzingo.

Como todos los padres futboleros, Santiago, progenitor de Juan y Santiago quiere verlos debutar en algún equipo profesional, ser campeones y llegar a la selección nacional, pero este sueño tiene una línea de frustración porque la escuela de fútbol a la que pertenecen no está afiliada al Club Universidad Nacional A.C (Pumas UNAM) ni a la Federación Mexicana de Fútbol (FEMEXFUT).

La apertura de diversas escuelas de fútbol llamadas “formativas” acreció en los últimos tres años en la entidad. Los dueños de estas escuelas ocupan los nombres de grandes instituciones del fútbol mexicano para atraer a los ingenuos niños y sus padres bajo la promesa de que en el futuro se convertirán en grandes figuras de la primera división.

El negocio del fútbol

Convertido en uno de los negocios más lucrativos y rentables en el mundo del deporte, tanto que los más grandes empresarios –como Carlos Slim, el hombre más rico del mundo- han decidido invertir en él.

Es por eso que los equipos de la Primera División abren escuelas formativas a lo largo y ancho de la república mexicana para encontrar a grandes figuras. El estado de Morelos no ha sido la excepción, por aquí han desfilado gran cantidad de franquicias convertidas en escuelas de fútbol como los “Rayos” del Necaxa que fue la primer escuela oficial abierta en el estado, otras más como América y Cruz Azul también sembraron una semilla que no logró germinar.

El sueño de cientos de niños es llegar a primera división y convertirse en una figura del fútbol imitando a Ronaldo, Messi, Casillas, “Chicharito”, Peralta, entre otros. Ese sueño se ha convertido en un círculo vicioso pero sobre todo en gran negocio de unos cuantos y a las escuelas de fútbol en oportunistas.

En los hechos pertenecer a una escuela de fútbol tiene un costo promedio mensual entre los 400 y 800 pesos según el “escudo” que lleve en la playera, esto sin incluir los gastos de inscripción que oscilan entre los 700 y  mil 500 pesos. A esto se suman cerca de 600 pesos por concepto de uniformes que en la mayoría de los casos son de mala calidad y los hacen pasar por uniformes de marcas reconocidas como Nike o Adidas.

Algunas escuelas ofertan torneos a nivel regional o nacional donde los organizadores intentan “jalar” adeptos argumentando afiliación a la FEMEXFUT, aunque la mayoría ni siquiera tiene el reconocimiento de la federación.

Estos torneos generan gastos que van desde los 200 hasta los 2 mil pesos según el lugar donde se realice el torneo, gastos que también son sustentados por los padres de familia.

Entrenadores “patito”

La esencia de las escuelas formativas es enseñar a los niños desde pequeños los valores del deporte: competencia, lealtad, compañerismo y el juego limpio. Las escuelas que enseñan el fútbol también ofrecen práctica, conocimiento y desarrollo del fútbol, educando y formando tanto en el ámbito humano como deportivo.

Estos valores deben ser inculcados por los entrenadores y ellos deben tener una formación especializada que se aprende en la Escuela Nacional de Entrenadores Deportivos (ENED), dependiente de la Comisión Nacional del Deporte o en la Escuela Nacional de Directores Técnicos (ENDIT) avalada por la FEMEXFUT.

En ambas escuelas se capacita a los futuros entrenadores en metodología, psicología, administración y planeación de programas de acuerdo con la edad del deportista.

En el estado de Morelos las escuelas formativas no cuentan con entrenadores capacitados, el universo de entrenadores que están con los niños y jóvenes son voluntarios o personas que no pasaron por las aulas, acto que podría repercutir en un futuro no solo en la técnica futbolística del niño sino en algo más delicado como la salud al no implementar ejercicios adecuados o cargas de trabajo no aptas para su edad.

Incluso hay casos de entrenadores que utilizan un lenguaje soez con niños que no están en condiciones de entregar resultados como campeonatos.

Ante estas situaciones, la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) implementó el programa “Grassroots” –Fútbol desde la raíz o Fútbol Base- que tiene como finalidad el aprendizaje de los valores humanos y por encima de todo, una fuente inagotable de diversión. El propósito de esta iniciativa es llevar la alegría del fútbol a los niños de todo el mundo.

Con este programa la FIFA busca que el entrenador sea una guía para el correcto desarrollo del futbolista y evitar que el niño cree vicios deportivos como el engaño y la mentira.

Fútbol sin sentido deportivo

Todas las escuelas buscan una liga para mostrar sus cualidades y demostrar quién es el mejor. En Cuernavaca existen cerca de 10 ligas donde se explota no solamente a las escuelas, sino también a los niños y a sus padres.

Un caso es la llamada Liga Premier de escuelas  filiales de fútbol soccer del estado de Morelos, la cual sólo recibe escuelas “filiales” del fútbol profesional, pero ninguno de los equipos inscritos es escuela oficial o avalada por las entes profesionales del país.

En esta liga participan equipos como “Jaguares Morelos”, propiedad del comunicador Rubén Colector; “Chivas Cuernavaca” del nieto de la ex figura del Zacatepec, Carlos Turcato; Barcelona, Real Madrid, “Tuzos Santa María” y Rayados por mencionar algunos. Estos son algunos equipos que no están registrados con dichas instituciones, conforme con datos obtenidos en el área de formación y filiales de los equipos citados.

Para participar en la liga de filiales es indispensable cumplir con ciertos requisitos entre los que destacan: El equipo para tener sede propia deberá inscribir al menos tres categorías, en caso de tener menos se dará prioridad al equipo que cuente con las tres categorías. El costo de inscripción por torneo será de mil pesos por escuela, el costo aproximado de arbitraje será de 120 pesos por partido por equipo; datos que constan en su convocatoria.

Visores falsos

Como aves de rapiña los falsos visores y promotores rondan los campos de fútbol donde se desarrollan juegos de categorías infantiles y juveniles.

Se les ve de dos a tres veces en las canchas tomando notas, fotografías e incluso hasta video, posteriormente preguntan por uno o dos jugadores a los que supuestamente les “echan el ojo”, se acercan a los padres de los menores y en algunas ocasiones se presentan con tarjetas de empresas o clubes de primera división. Hablan con ellos indicando que sus hijos son candidatos para una visoria en algún club importante y al mismo tiempo realizan una llamada telefónica donde “pactan” una visoria evidentemente falsa.

Una vez que los padres caen en el juego el supuesto promotor convence a los paterfamilias para que realicen depósitos que en casos especiales oscilan entre los 3 mil hasta los 15 mil pesos para cubrir gastos de representación. Consumado el acto jamás se vuelve a ver al supuesto visor.

La Asociación de Fútbol del Estado de Morelos, reconocida por la Federación Mexicana de Fútbol adherida al Sector Aficionado y que preside Ramón Sánchez de Cervantes desde hace poco más de 15 años, no tiene un registro o un padrón oficial de los jugadores menores de 18 años que practican este deporte en la entidad.

Ramón Sánchez tiene conocimiento de las escuelas filiales y de las ligas que existen en el estado pero es omiso en aplicar el reglamento porque la Asociación cobra 50 pesos por cada credencial de afiliación que otorga, convirtiendo el fútbol formativo en un negocio redondo.

Del otro lado de la vitrina, el Instituto del Deporte en diversas administraciones ha sido incapaz de regular la llegada o apertura de las escuelas formativas de fútbol a pesar de que la Asociación está reconocida por el INDEM. Sus argumentos versan en el sentido de que las asociaciones son independentes.

Actualmente existen cuatro franquicias de equipos profesionales debidamente registradas en Morelos que son Tigres, Pachuca, América y Zacatepec.

En el pasado estuvieron Cruz Azul, Necaxa, Chivas y Pumas pero debido a la falta de instalaciones y a malas administraciones dejaron de existir.

Los mismos colegios particulares adscritos a la SEP han creado sus escuelas de fútbol, la mayoría trabajan sin el aval de la asociación, incluso sus entrenadores no están debidamente certificados para la enseñanza del deporte.

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